24/4/12

CAPITULO 4 CUIDADO CON BELLA

CAPITULO 4 CUIDADO CON BELLA

Definitivamente el destino se había vuelto loco con nosotros. Si ya de por si era fuerte volver a ver a Isabella Swan después de tanto tiempo...no, no era fuerte, era de locos...comprobar que la amiga de la chica de la que Emmet estaba encaprichado era la misma Isabella era para morirse y no precisamente de la risa.
A la mañana siguiente de estar en el Forbbiden por primera vez y de que Jasper se enfadara con nosotros por lo que se había enterado de Bella, Rose, la chica que llevó el alquiler de nuestro apartamento, llamó a Emmet. Decir que esos dos se habían pillado el uno por el otro no era exagerar; ambos se comían con la mirada el par de veces que se habían visto.

La chica llamaba para decir que el apartamento quedaba libre un día antes de lo previsto y que podíamos mudarnos esa misma mañana si queríamos. Claro, Emmet se emocionó como un toro en celo ante la llamada de la chica y la propuso quedar para desayunar, todos juntos como buenos amigos...Así que aquí non encontrábamos todos, en un hotel de lujo que al parecer era del padre de Rose, esperando a su amiga, para completar el grupo.

Y cual fue nuestras sorpresa al descubrir que esa amiga no era nadie más que Bella Swan. El mundo era un puto pañuelo y en este momento yo me sentía como un moco. Si la intención de Rose era la de emparejarnos a alguno de nosotros con su amiga y salir en plan parejitas...lo llevaba claro.
Bella entró en el restaurante como si fuera su casa, saludado y sonriendo a los camareros y haciendo que varios hombres se giraran para mirarla. Y no era para menos. Llevaba puesto un corto vestido de color blanco tipo ibicenco que se balanceaba a cada paso acompañado por unas sandalias con un tacón impresionante haciendo que pareciera mucho más alta y estilizada de lo que ya por sí era. Mientras caminaba hacia nuestra mesa se quitó unas gafas de diseñador dejando ver sus enormes ojos marrones. ¿Cómo había cambiado tanto esta chica? Todos babeaban de manera literal a medida que avanzaba por el local.
Si nuestra cara fue de asombro total la suya no fue mucho mejor. Después de asesinarnos un par de veces con la mirada, cerró los ojos por unos instantes y cuando los abrió de nuevo se la veía mucho más calmada, aunque era evidente que lo le hacía ni puta gracia estar aquí.
- Así que...esta es tu amiga – comentó Emmet mientras Bella se sentaba entre Jasper y Rose.
- Sí, Emmet...yo soy la amiga de Rose. Rose...¿te ha dicho Emmet que él y sus amigos empiezan hoy en el Forbidden? - dijo Bella entrecerrando ligeramente sus enormes ojos marrones perfectamente maquillados.
- ¡Sí! Es genial, ¿verdad? - dijo la rubia. Si Bella se enterase de los planes que tenía su amiga para con nosotros...que se prepare el mundo.
- Sí, es chachi – contestó Bella de manera irónica – Es genial volver a encontrarse con amigos después de tanto tiempo, ¿verdad, chicos? - dijo paseando la mirada por nosotros.
- ¿Os conocíais de antes? - preguntó Rose.
- A Edward y a Emmet – volvió a mirarme, por unos segundos, pero no pude evitar estremecerme.
Oía vagamente hablar a Rose; yo simplemente estaba perdido en ese marrón tan profundo de la mirada de Bella, en esas pestañas tan largas y sensuales...hasta que de nuevo oí a Rose y casi me atraganto con el café.
- ¿Érais muy amigos?
- Oh, si. Emmet gastaba unas bromas muy graciosas, ¿verdad? - ahí vamos, la tercera guerra mundial se está fraguando minuto a minuto.
- Graciosisimas – respondió Emmet apretando la mandíbula.
- ¿Bromas? ¿Qué tipo de bromas? - preguntó la rubia.
- Sólo espero que no te gaste las bromas tan pesadas que me gastó a mi – murmuró Bella. En ese momento juro que me sentí miserable...
- Bella, ¿podría hablar un momentito contigo? A solas – dijo Emmet.
Uy...Bella se limitó a levantarse de su sitio mientras le miraba de manera desafiante...se podía decir que esa era la mirada del tigre por excelencia. Si algo me había quedado claro en estos dos días era que Bella era una chica completamente nueva y que no se dejaría amedrantar por nosotros...como lamentablemente tantas veces hicimos. Realmente no me odía acordar el momento exacto en el que la marcamos como blanco perfecto de nuestras bromas y putadas. Simplemente era ella, la friki. ¿Por qué? ¿Por ser diferente? Pues jódete, Edward...ahora sigue siendo diferente, pero a un nivel mucho más alto que todos nosotros...Miré por donde se había ido con Emmet...al menos quedaba el consuelo de que estaban en un sitio público, la sangre, por esta vez, no llegaría al río...o al menos eso esperaba.
Cuando los dos desaparecieron de la mesa, Rose, Jasper y yo nos miramos sin saber qué decir. Al menos Rose parecía ajena a la guerra abierta que Bella mantenía contra nosotros; al parecer, su amiga no sabía nada ya que estaba encantada con todo lo que sucedía a su alrededor. No, si algunas veces era muchisimo mejor vivir en la ignorancia...
- Es genial que trabajeis en el Forbidden, ¿no os parece? - dijo Rose sonriente comenzando una conversación.
- Sí, la verdad es que hemos tenido suerte. Es uno de los mejores lugares de la noche de Miami...y nos pagan muy bien...- sonrió Jasper.
- Sí...Sam es muy generoso con sus trabajadores – explicó Rose – Si os lo currais tiene muchos detalles y...
De nuevo me perdí lo que la rubia decía. Mi mente divagaba en lo que Emmet y Bella podrían estar hablando. Emmet podía ser un poco bruto a la hora de decir las cosas...Joder, todo este tema me estaba superando un poco...Emmet fue el que propuso la broma...pero fui yo el que la llevé a cabo para jugarme la gracias, para ser "el héroe", "el valiente". En el momento no lo vi como algo trágico, incluso lo llegué a ver como una labor social...idiota...ahora, años después y tras ver la cara de horror de Bella al vernos...no se, creo que verdaderamente esa vez nos pasamos un huevo. Pero todo estaba superado, ¿o no? Demasiado tiempo de por medio...
Los chicos seguían hablando animadamente del que en pocas horas se convertiría en nuestro nuevo trabajo...entonces algo de la conversación llamó mi interés.
- Y el momento de más auge en el local es cuando Bella sale vestida y maquillada como una verdadera pin up y...poco a poco se desnuda...¡Es increíble! Hasta las chicas la aplauden...simplemente es arrebatadora – comentó Rose sonriendo.
- Eh...¿que Bella se...desnuda? - Jasper no pudo reprimir la carcajada que salió de sus labios al verme tartamudear.
- Sí – explicó Rose – Lo hace todas las noches...primero salen las go gos y bailan...luego las luces se apagan, ponen una música sugenrente y...¡ta chán! Un foco ilumina a Bella, cada día en una parte diferente del escenario y poco a poco se va quitando la ropa y...
- Me hago una idea – dije tragando en seco haciendo que Jasper se riera de nuevo.
No se si podría manejar esa situación. Bella desnudándose con ese espectácular y recién descubierto cuerpazo mientras yo sirvo copas.
Entonces, como si la hubiesen invocado, Bella apareció de un pasillo como si de una aparición divina se tratase; caminaba decidida y con paso firme hacia la mesa. El vestido de tejido suave se contoneaba alrededor de su cuerpo como si de un halo se tratase a cada paso que daba. Su gesto estaba levemente tenso y el ceño fruncido...y he de reconocer que hasta enfadada estaba hermosa. Sí, hermosa era la palabra para definir a Bella...a parte de tía buena. No pude evitar imaginármela mientras se deslizaba lentamente los tirantes de ese vestido blanco haciendo que este cayera con una caricia hasta el suelo...hasta que el ruido estridente de Emmet al retirar la silla con mala leche me despertó de mi ensoñación.
Emmet, aunque con el ceño también fruncido, venía visiblemente más relajado. Sea lo que fuere de lo que estuvieran hablando había dejado a mi amigo en una posición menos tensa...aunque no se podía decir lo mismo de Bella.
- ¿Todo bien? - pregunté mirándola a los ojos.
- De momento – dijo con tono frío y monocorde. Jamás la había oído hablar de esa manera en todos los años que estuvimos en Forks...
- Eh...¿Sabes? Ahora mismo nos están haciendo la mudanza – comentó Jasper para distendir el ambiente – Creo que seremos vecinos.
- Sí, eso me han dicho...
- Pero eso es genial, chicos – dijo de nuevo Rose; realmente esta chica no dejaba de sonreir y mucho me temía que era por Emmet. No había dejado de hacerle ojitos en toda la mañana – Podemos quedar para cenar y para ver unas pelis de vez en cuando...
- A mi me encantaría – dijo Emmet sonriendo.
- ¿Tu que dices, Bella? - preguntó Rose. Ella se limitó a remover su café...Por un momento pensé que diría que no...
- Claro – contestó – Chupi party – murmuró haciendo que Jasper riera de nuevo. Y a mi no me hacía ni puta gracia que Jasper le riera las bromas a Bella.
- Bueno...Creo...creo que deberíamos ir a ver como llevan lo de la mudanza – miré a Bella para ver su reacción e intenté sonreirla, pero al ver el gesto de su cara me quedó más bien como una mueca.
Después de hablar de los Lakers y de su puta madre, nos despedimos y nos metimos en el coche, esta vez rumbo al hotel a recoger nuestras cosas. Ya teníamos hechas las maletas, aunque Emmet seguía recogiendo calzoncillos de dibujos de todas partes.
- Pues a mi Bella me ha caído muy bien – comentó Jasper mientras Emmet seguía con su búsqueda – No logro comprender cómo pudisteis hacerle eso a esta chica, Edward – dijo mirándome con reprobación.
- Jasper – murmuré – No me lo pongas más dificil...en serio...además...ya ha pasado mucho tiempo. Seguramente dentro de unos días volverá a olvidarse de la historia. Éramos unos capullos e inmaduros hijos de puta...pero ya pasó, ¿vale? Sólo fue una broma. Bella se fue y a la vista está que lo ha superado...- suspiré sonoramente – Nosotros mismos hemos cambiado...
- Espero que tengas razón, Edward...pero yo sigo pensando que Bella, por alguna razón, lleva una carga de dolor en su corazón...
- Joder – murmuró Emmet que pasaba por su lado con los calzoncillos de super man en la mano – En vez de abogado tenías que haberte preparado para psicólogo...o para loquero...Se te da de puta madre minar la conciencia de la gente, ¿sabes?
- Vale, vale – alzó las manos en señal de rendición – no diré ni una palabra más sobre esto...pero creo que ente vuestras narices hay una patata caliente...bien caliente...- y se marchó a recoger su maleta.
Emmet y yo nos miramos. Aún no sabía de lo que habían hablado mi amigo y Bella y sinceramente me daba un poco de miedo preguntar...Bueno, en realidad me daba miedo la respuesta de Emmet.
- ¿Qué querías decirle a Bella? - le pregunté al fin. Puta curiosidad...
- Le he dicho que por nuestra parte está todo olvidado...Y que no voy a permitir que estropee lo que pueda pasar con Rose...ella me gusta, Edward...en serio – sonreí ante las palabras de mi amigo.
- ¿Y ella que te ha dicho?
- Me ha dado a entender que si le hago algo a Rose me meterá por el culo los tacones de aguja sus zapatos de Dior – abrí mucho los ojos – Palabras textuales, Edward. Así que ten cuidado antes de decirla...o hacerla algo – murmuró divertido Emmet mientras se encargaba de seguir metiendo ropa interior en su maleta.
- ¿Qué? - pregunté confundido.
- Vamos, Eddie...he visto como te la comías con los ojos...
- ¿Qué...qué demonios me estas contando, Emmet? - pregunté contrariado.
- Si, si, si...sabes a lo que me refiero...esta muy buena y fijo que ha aprendido con creces algunos truquitos – movió las caderas sugerentemente – Ya me entiendes...
- ¿Estás loco? - espeté furioso - ¿Piensas que tengo en mente follármela como hice hace cinco años? - masajeé mis sienes...
- Cálmate, Edward...sólo era una broma – dijo Emmet repentinamente serio. Jasper miró la escena desde la puerta del baño esperando que estallara la discusión. Respiré varias veces antes de hablar.
- Lo siento...estoy...todo esto me ha superado un poco...Estoy un poco nervioso por lo de esta noche...
- Tranquilo...ya verás como todo irá bien a partir de ahora – me animó Emmet...


EN EL PRÓXIMO CAPITULO
Estaba hablando con una preciosa pelirroja cuando las luces de todo el local se apagaron. Un murmullo generalizado se oyó en la pista de baile. Entonces una melodía que no llegaba a recordar el titulo comenzó a sonar y un foco iluminó un punto determinado en el escenario. Jo-der.
Obviamente, era Bella la que se encontraba ahí arriba. En el centro del escenario se encontraba una especie de copa de cristal enorme...tragué en seco. Ya había visto otras veces este numerito, aunque nunca lo había visto en directo, sabía que iba a ser super sensual. Bella se metió en esa copa enorme con ayuda de uno de los chicos de seguridad. La sedosa piel de sus piernas enfundadas en esas medias negras se empapó al contacto con el agua que había en el interior...

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